Si la cosa funciona
Dir: Woody Allen Int: Larry David, Evan Rachel Wood, Henry Cavill
2009 Sony Pictures / Wild Bunch
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En su irregular paso por Europa, a la que regresará en su próxima película, Woody Allen disfruta de una mayor capacidad financiera pero también ha visto en ocasiones mermada notablemente su libertad creativa sometida a las reglas de producción de los países donde filma. No tanto en Inglaterra, donde el realizador cuenta con la ventaja de trabajar con actores y un equipo técnico que habla su misma lengua, así Match Point (2005) rodada en Londres resultaba brillante; como en España donde tuvo que afrontar la complicada barrera idiomática. Curiosamente Vicky y Cristina Barcelona (2008), pese a ser en su conjunto una fallida película, la cual no deja de aportar pinceladas interesantes, se saldo con un notable éxito de taquilla y el Oscar de la academia para Penélope Cruz. Paradojas creativas aparte, el retorno a su querida Nueva York con Si la cosa funciona (2009) le ha sentado bien. Es en la Gran Manzana donde mejor cabida tienen las historias de Allen, donde mayor credibilidad gozan sus personajes, casi siempre al borde del abismo. Y como si el director judío quisiera celebrar su retorno a su querida ciudad, este opta por brindarnos una comedia plagada de mordaces diálogos, donde un egocéntrico y ya retirado profesor universitario venido a menos, se termina enamorando de una tierna y jovencita inexperta provinciana, deliciosmante interpretada por Evan Rachel Wood, la cual pone vuelta al aire sus rígidos valores intelectuales.
Como es de esperar, a lo largo de la película irán desfilando una serie de personajes que articulan el enredo, el vodevil intelectual. Bajo el genuino e inconfundible prisma alleniano emerge esa visión tan pesimista sobre la especie humana, esa visión tan negativa sobre la fugacidad del amor pero también nuestra capacidad para volvernos enamorar, para reinventarnos aunque sea solo como arma de supervivencia. El realizador lo hace de una forma tan desenfadada- véase la secuencia del intento de suicidio- y a la vez tan reflexiva y meditada, que el cine de Allen no puede sino de dejar de sorprender por la convicción que este pone en sus obras. Muchas de ellas brillantes lecciones de la vida.
Lutxo Jiménez
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Necesario |
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Altamente Recomendable |
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Bueno |
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